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OBRA: Plan Piloto de Brasilia
AUTOR: Costa, Lucio + Niemeyer, Oscar
LUGAR Y AÑO: Brasilia - Brsil (1956 - 1960)

 

Brasilia designada por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad cumple este mes de Abril su cuadragésimo cuarto aniversario.
Brasilia, la capital del país, fue inaugurada oficialmente el 21 de abril de 1960 con la instalación simultanea de los Tres Poderes de la República.

Comenzó a construirse en 1956 con el gobierno de Juscelino Kubitschek, aunque el proyecto hecho ley para ejecutarlo se aprobó al término de la dictadura de Getulio Vargas. Se dice que la palabra Brasilia fue idea de José Bonifacio, consejero de Pedro I en el siglo XIX, y quien tuvo la idea original de crear la nueva ciudad.

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En 1955, el gobernador del estado de Minas Gerais, J. Kubitschek que, junto a Capanema, Valadares y Vital, ha sido, hasta ahora, uno de los protectores del Movimiento Moderno, es elegido presidente y da un nuevo impulso a la planificación urbanística, haciendo posible que los arquitectos brasileños extraigan, en el nuevo nivel, las consecuencias de los experimentos realizados hasta ahora.

Pero la gran empresa de Kubitschek, en la que se han empleado las mejores energías de la nación, es la construcción de Brasilia, la nueva capital que está surgiendo en el territorio desierto del interior. Esta empresa está ligada a un vasto programa por el que pretende trasladar desde la costa hasta el interior una parte de la población y de las actividades económicas. El traslado de la sede política se considera indispensable para encarrilar el proceso y la nueva ciudad desempeña, desde el primer momento, la función de representar físicamente este programa.

Kubitschek nombra, primero, una comisión encargada de elegir el lugar; la empresa norteamericana D.J. Belcher & Ass., juntamente con funcionarios locales y expertos de la Cornell University, queda encargada de la búsqueda y propone cinco localizaciones posibles, entre las cuales se elige la definitiva en un altiplano suavemente ondulado, en el estado de Goiás cerca de las confluencias de los ríos Amazonas, Paraná y San Francisco.

Después se funda un ente ejecutivo “NOVACAP” [Compañía Urbanizadora de la Nueva Capital], encargada de adquirir el terreno, urbanizarlo y construir los edificios públicos. Se nombra a Oscar Niemeyer director del departamento de arquitectura y urbanística y se le encarga inmediatamente la construcción de los dos primeros edificios [la residencia del gobernador y un hotel para los huéspedes oficiales].

“Me importa poco que se diga que soy el arquitecto de Brasilia siempre que se diga también que Lúcio Costa es su urbanista. Fue a él al que se le encomendó la tarea principal: proyectar la ciudad, las calles, las plazas, los volúmenes y los espacios libres. Mi colaboración fue más modesta y se limitó a los palacios de Gobierno.” Oscar Niemeyer

Para el plan urbanístico, Niemeyer sugiere un concurso de ideas, que se convoca en Septiembre de 1956 y se cierra seis meses más tarde. A los concursantes se les facilita abundantísimo material de consulta, pero sólo se les pide dos trabajos: un plano a escala 1.25.000 y una memoria.

El tribunal del concurso está formado por representantes de las organizaciones profesionales de los arquitectos e ingenieros brasileños [P.A. Ribeiro y H. Barbosa], representantes del departamento de arquitectura y urbanística [O. Niemeyer] y por tres expertos extranjeros [A. Sive, W. Holford y S. Papadaki].

Se presentan al concurso un total de 41 proyectos. El proyecto de Lúcio Costa fue escogido vencedor.

“Ha nacido el gesto inicial, con que cualquiera localiza un lugar y toma posesión de él: dos ejes que se cruzan en ángulo recto, formando el signo de la cruz. Este signo se ha adaptado después a la topografía, a la inclinación natural del terreno y a la mejor orientación: los extremos de uno de los ejes se han curvado, formando un signo que puede inscribirse en el triángulo equilátero que limita la zona a urbanizar” Lúcio Costa.

La clasificación para el concurso del plan piloto fue la siguiente:

En 1º lugar – Proyecto nº 22, de Lúcio Costa

En 2º lugar – Proyecto nº 2, de de Boruch Milman, João Henrique Rocha y Ney Fontes Gonçalves

En 3º lugar – Proyectos nº 17, de Rino Levi, Roberto Cerqueira Cesar y L.R. Carvalho Franco y nº 8, de M. M. M. Roberto [el 3º y el 4º premio fueron reunidos]

En 5º lugar – proyectos nº 1, nº 24 y nº 26

El proyecto de Lúcio Costa sufrió modificaciones importantes después de su presentación en 1957.

“Después del concurso uno de los comentarios de los periódicos señalaba que Costa había gastado 25 cruzeiros para ganar un millón [a tal cantidad subía el primer premio]. Pero gracias a este gasto [apenas una décima parte de lo que cuesta actualmente un buen cuadro impresionista francés] el gobierno ha hecho una de las mejores inversiones del siglo en materia de planificación urbana” W. Holford

Cuando se proyectan los edificios de Brasilia, Niemeyer sigue los mismos criterios de Costa. Cada uno de ellos nace de un esbozo formal simplicísimo, incluso elemental, desarrollando con extremada parquedad las precisiones constructivas, cristalizando las aspiraciones nacionalistas de Kubitschek por el progreso y la mecanización de un país relativamente no industrializado. Contribuyeron a conformar su visión de Brasilia como 'el despertar de un nuevo día para Brasil”

Brasilia costó alrededor de mil millones de dólares y su construcción duró cuatro años pues se inauguró simbólicamente en 1960. El costo tan elevado se debió, en parte, a que no había ferrocarril ni carreteras bien trazadas para llevar el material de construcción, y su movilización se hizo en aviones.

Cuando Kubitschek dejó el poder en 1961, las obras se suspendieron y todo parecía ser un fracaso. De los 326 diputados que había en las cámaras, sólo 20 habían aceptado irse a vivir a Brasilia. La nueva ciudad era un elefante blanco, una ciudad fantasma.

En 1964 se reanudaron los trabajos de construcción pero fue en 1970 cuando se aprobó un decreto que señalaba que todos los ministros del gabinete sólo podían despachar en la nueva ciudad. Y así, toda la maquinaria gubernamental tuvo que movilizarse a la nueva ciudad, y le siguieron los embajadores y cónsules de países extranjeros.
Brasilia es ahora una ciudad en plena ebullición, muy activa y atrae a turistas y visitantes que admiran más que nada la elegancia y modernidad de sus edificios. TODO

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EDIFICIOS DE OSCAR NIEMEYER EN BRASILIA:

1956 – Capilla del Palacio de la Alvorada

El punto de partida de este edificio hay que buscarlo en los bocetos realizados por Niemeyer en 1955 como divagaciones de Romchamp de Le Corbusier, aunque el parecido entre la arquitectura pesada de Romchamp y la levedad y elegancia de esta capilla, es bastante remoto.

1957- Palacio de la Alvorada.

Proyectado en 1956-57, el palacio de la Alborada es la residencia oficial del presidente de la República. Fue el primer edicio construido en la nueva capital y se terminó a finales de 1958. La idea de Niemeyer era la de construir un palacio noble y monumental, en el que la vivienda propiamente dicha, la constituiría una caja de vidrio rectangular, situada entre dos losas soportadas por una columnata de forma imnovadora que caracterizaría plásticamente el edificio.

1958 – 1960 Palacio de Planalto.

Sede del Gobierno, el palacio de Planalto se convierte en otra modalidad de casa grande con cerramientos de vidrio, como contraposición a los palacios fortaleza que tradicionalmente abrigan el poder.

1958 – 1960 Tribunal Supremo Federal.

Con el mismo lenguaje del Palacio de la Alvorada y sobre una plataforma que parece no tocar el suelo, el edificio transmite la sensación de una fusión natural de la arquitectura con el espacio, fruto del estudio detallado de las perspectivas de la explanada creada por Lúcio Costa. Un espacio que, al dominar el paisaje en tres de sus lados, excluye los obstáculos visuales que pueden confundir la línea del horizonte.

1958 – Congreso Nacional.

Es una de las construcciones que junto con el Palacio de Planalto y el Tribunal Supremo de Justicia conforman la Plaza de los Tres Poderes y, a diferencia de las otras dos, no presenta un programa unitario ya que está destinada a albergar dos asambleas diferentes: La Cámara de Diputados y el Senado.

1958 – Once Ministerios estandar.

Concebidos como elementos definitorios del gran eje monumental y tratando de evitar que un exceso de expresión formal pudiera perjudicar el resultado final, Niemeyer los diseñó utilizando un tipo de arquitectura cuya austeridad hiciera que resaltaran los edificios más representativos.

1958- Museo de la Fundación de Brasilia.

Dos enormes losas verticales de hormigón apoyadas de manera asimétrica en una base pedestal cúbica que alberga la escalera, son elementos que atraen de manera extraordinaria la atención hacia este monumento conmemorativo que marca su presencia por su audacia y sobriedad.

1958 – Plaza de los Tres Poderes.

Si bien es verdad que, en cuanto a su implantación y distribución de masas, el diseño de esta plaza está influenciado por un esbozo de la plaza monumental ideal imaginada por Le Corbusier durante su estancia en Brasil en 1936, no es menos cierrto que extrae su amonía y belleza del tratamiento que Niemeyer supo dar a este esbozo, enlazándolo con una tradición mucho más antigua: la de las grandes plazas europeas que tanto le habían impresionado en su viaje por Europa en 1955.

1958 – Capilla de Nuestra Señora de Fátima.

La iglesia de Fátima es un pequeño poema arquitectónico, sencillo y de cautivadora delicadeza. En ella el arquitecto no se inventó formas nuevas pero imprimió al hormigón el espíritu de las tiendas de telas. Se inspiró también en un antiguo proyecto suyo: la casa de Canavelas en pedro do Rio.

1958 – Teatro Nacional

Niemeyer alberga en un solo volumen los dos teatros que habían sido planteados desde el inicio, quizás inspirándose en el proyecto de Mies van der Rohe en el concurso para el teatro de Manheim, aunque en el aspecto plástico existe gran diferencia en los planteamientos de los dos arquitectos.

1959 – 70 Catedral

Niemeyer buscó una forma compacta y limpia, un volumen capaz de surgir con la misma pureza desde cualquier perspectiva y a la vez, de profunda expresión religiosa. “Realizar una catedral que no necesita cruz ni imágenes de santos para simbolizar la Casa de Dios, una escultura monumental traduciendo una idea religiosa, un momento de plegaria. Un bloque objeto de arte. El exterior: la estructura aérea naciendo de la tierra, un grito de fe y de esperanza; después, la galería situada en penumbra para preparar a los fieles al espectáculo religioso; en fin, los contrastes de luz y los efectos exteriores, los fieles se alejan del mundo y se proyectan entre la catedral y los espacios infinitos”

1960 – Universidad

Entre el período de Juscelino Kubitschek y el golpe militar, se plantea proyecto de Universidad de Brasilia. Darcy Ribeiro que sería el rector de esta universidad, fue el gran propulsor de esta idea. El plano de conjunto de la Universidad se debe a Lúcio Costa y Niemeyer diseñó los edificios principales adoptando el sistema prefabricado e incorporando características propias e innovadoras.

1962 – Ministerio de Justicia

No cabe duda que Niemeyer encontró para los palacios de Brasilia una fórmula extremadamente feliz, que supo modificar en el momento adecuado para extraer el máximo de sus posibilidades plásticas y funcionales. Hoy se puede afirmar que los palacios de Brasilia son obras que han marcado una época y constituyen uno de los más bellos frutos de la arquitectura contemporánea.

1962- Palacio dos Arcos o de Itamaraty

Aunque el plano de Lúcio Costa preveía que todos los ministerios fueran idénticos, para el Ministerio de Asuntos Exteriores se optó por un edificio de dos cuerpos unidos por pasajes, que albergarían la administración, el uno, y las dependencias de carácter representativo, el otro.

1967 – Ministerio del Ejército

Realizado durante el período de la dictadura, Niemeyer acepta proyectarlo y dirigirlo, manteniendo la posición en cuanto a libertad formal que tan encarnizadamente defendió en el aeropuerto de Brasilia, sin por ello traicionar las razones y exigencias de la eficacia funcional.

1965 – Aeropuerto

Innovador en su forma, el proyecto para el aeropuerto de Brasilia, lo era aún más en el aspecto funcional. Partiendo de la premisa de que las estaciones de embarque y desembarque de los aeropuertos no se pueden extender más allá de unos límites sin generar confusión y empeoramiento de los servicios, plantea un edificio de forma circular con un funcionamiento basado en la multiplicación de núcleos de embarque y desembarque. Por motivos políticos, el Ministerio de Aeronáutica rechazó el proyecto y se construyó en Brasilia un aeropuerto que ya ha quedado obsoleto. No obstante, el sistema propuesto por Niemeyer fue fuente de inspiración para el equipo diseñador del aeropuerto Charles de Gaulle de París.

1981 – 1988 Museo de Arte Contemporáneo

Inicialmente destinado a Museo do indio. El edificio tiene planta circular y una cubierta cáscara abierta de gran ligereza apoyada tan sólo en tres puntos que, a manera de voladizo, ocupa el espacio central.

1980 – Memorial Juscelino Kubitschek

La figura de Juscelino Kubitschek se conmemora en este edificio, erigido sobre el eje monumental, que alberga su museo y donde reposan sus restos, 1985 – Panteón y Pira El Panteón de Tancredo Neves también llamdo panteón de la Libertad y de la Democracia fue diseñado en 1985 e inaugurado el 7 de septiembre de 1986.

 

FUENTES: Historia de la arquitectura moderna, Leonardo Benévolo. GG Oscar Niemeyer, Joseph Mª Botey. GG INFOBRASILIA Brasilia, una ciudad artificial, Por Ricardo Rubin La creacción de nuevas capitales en la segunda mitad del siglo

Obtenido de http://www.todoarquitectura.com/v2/noticias/one_news.asp?IDNews=1810

UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO